Quizá la red de contenido de Google sea una de las grandes olvidadas a la hora de planificar nuestras acciones de marketing en Internet. Aparentemente nuestros resultados no suelen ser tan buenos como en las campañas planificadas en la red de búsqueda de Google.
Sin embargo, teniendo bien claros unos principios básicos de actuación, podemos conseguir que nuestros resultados mejoren exponencialmente.
A la hora de planificar nuestras campañas en la red de contenido debemos tener presente lo siguiente:
- Intenta siempre crear campañas independientes para la red de contenido. No dupliques tus campañas de la red de búsqueda. Selecciona de ellas las palabras clave más relevantes y crea grupos de anuncios agrupando palabras claves afines. En cada uno de esos grupos no uses más de 50 palabras clave. Lo ideal es que en cada grupo haya un mínimo de 20 y un máximo de 50 palabras clave. Las pujas de dichas palabras tienen que ser más bajas que las de la red de búsqueda. Normalmente convierten a un precio muy inferior.
- Pon tus pujas más altas únicamente en las palabras que mejor convierten. Cuando alguna de esas palabras compruebas que convierte bien, pásala a la red de contenido. No lo hagas antes de tiempo. Analiza y sobre todo ten paciencia, algunas palabras pueden funcionar bien una semana y a la siguiente funcionar mal.
- Contempla la posibilidad de seleccionar las páginas web donde quieres que aparezcan tus anuncios en la red de contenido. Mediante esta función seleccionamos aún más la audiencia más afín al producto o servicio que quieres publicitar.
- Y por último, genera informes de ubicación para tus campañas de contenido para saber exactamente donde se muestran tus anuncios y comprobar si dichas webs son relevantes o sus costes de conversión son altos. En caso de no estar satisfecho con un sitio web, elimínalo de tu planificación.