Interest Based Advertising
Google acaba de lanzar una nueva herramienta publicitaria en la red de contenidos y en Youtube basada en los intereses de navegación del usuario. esta nueva política contribuirá a incrementar la relevancia de la publicidad que llega a los usuarios, incrementa el ROI de los anunciantes y mejorará los ingresos de los editores web.
Además de esto, Google también lanza un sistema que permite a los usuarios ver y controlar el modo en que se les muestra la publicidad. El Administrador de preferencias de anuncios(www.google.es/ads/preferences), permite a los usuarios ver, añadir y eliminar intereses o desactivar totalmente la recepción de anuncios de este tipo.
Toda la información que se envíe a Google será almacenada en cookies anónimas que no incluirán datos personales como nombres o direcciones. Google no incluirá categorías de intereses que se puedan considerar demasiado personales o sensibles, como puedan ser los temas relacionados con la salud, la sexualidad, la orientación sexual o religiosa, etc.
La publicidad basada en los intereses de navegación del usuario dará la oportunidad a los anunciantes de mostrar anuncios a usuarios que están navegando en la red de contenidos de Google y previamente habían visitado su website e igualmente mostrar
anuncios a usuarios en función de las categorías en las que previamente se les haya incluido.
Dichas categorias de interes del usuario se asignarán en función de videos de Youtube que haya visto en el pasado, así como páginas vistas de dicho usuario en la red de contenido de Google.
A partir de principios de abril unos cuantos anunciantes estadounidenses y europeos, en periodo de prueba, empezarán a publicar los anuncios siguiendo estos criterios en la Red de contenido de Google y en YouTube. Este sistema estará totalmente disponible a todos los anunciantes de AdWords a finales de año.
Podéis ver a continuación un vídeo explicativo de la nueva política de Google:
¿Tienen los clientes siempre la razón?
El cliente es lo más importante en los negocios, todas nuestras actividades deben realizarse para mantenerlo contento con nuestra empresa, eso es indiscutible. El cliente es el que tiene el dinero y es el que mantiene nuestra forma de vida, pero el hecho de que tenga su dinero no le hace más inteligente o razonable.
Hay bastantes ocasiones en que los clientes no tienen razón y, por desgracia, muy pocas las que nos atrevemos a planteárselo. Ésta es una realidad demasiado frecuente en la empresa. No en vano, de ellos depende la supervivencia y el crecimiento de nuestra compañía, pero esta forma de actuar es un grave error.
Las empresas de futuro han de tener una visión de largo plazo y, para ello, han de ganarse el prestigio y el respeto de los clientes y del mercado. Y esto no se consigue diciendo “sí” a todos los planteamientos que nos hagan, sino haciendo valer nuestros propios puntos de vista, intentando convencerles y, cuando sea necesario, renunciando incluso a ese cliente.


